Del ensayo La Historia de las relaciones públicas, realizado por Mercedes Martín García, del Colegio Universitario Domingo de Soto, Segovia; rescaté algunos temas que me parecen los hitos más importantes, que han marcado el surgimiento y la evolución de las relaciones públicas a lo que son hoy en día.
En el siglo XVII con la libertad de comercio surge la marca individual, surgen también la propiedad industrial y las patentes. Por ello la marca se convierte en un elemento estratégico. Todo esto trae consigo un nuevo concepto: La imagen de marca.
A finales del siglo surgen los primeros anuncios corporativos.
Se forman las primeras empresas americanas, quienes son al mismo tiempo las primeras en reconocer el poder del mensaje persuasivo.
Los productos se convierten en un atractivo social y la venta de imagen supera la venta del producto. La marca es la que identifica al producto y el consumidor se identifica con esa marca.
A mitad del siglo XX la marca adquiere autonomía. En este momento, la marca vende productos en el mercado de compra/venta, pero también los alaba y elogia en el mercado de la comunicación.
En este mercado de la comunicación es ahora la marca el intermediario para llegar al público objetivo. Surge entonces la competencia entre empresas, más allá de la preexistente competencia de productos.
Las marcas se convierten en identidad y las relaciones giran ahora en torno a la empresa y no al producto.
Entrando de lleno en el terreno de las relaciones públicas, Mercedes nos menciona que al rededor de las crisis de 1883, 1884 y 1907, se favorece el desarrollo de las relaciones públicas, dado que fueron necesarias por las tensiones sociales existentes en esos momentos.
En 1906 surge una gran huelga de mineros, que manifestaban fuertes críticas hacia la su compañía empleadora. Para hacer frente a esto, la empresa decide contratar a uno de los pioneros en las relaciones públicas: Ivy Lee, quien se encargaría de responder las preguntas de los medios de comunicación. Fue tal su éxito que en 1914 Rockefeller, quien vivía una situación similar con dos de sus empresas en huelga, lo contrata.
Lee tenía como principio anteponer la transparencia comunicativa. Un tema que no era nada común en ese tiempo. Además creó la fundación Rockefeller, que brinda una imagen muy positiva. Siendo estos, pienso yo, los inicios del famoso CSR o responsabilidad social corporativa.
Como lo comentaba anteriormente, es en estos periodos de crisis en los que la comunicación pasa a ser parte del organigrama de la empresa. Los empresarios entienden lo fundamental de tener una imagen positiva e incorporan técnicas y nuevas formas de comunicación en situaciones de crisis.
Entre finales del siglo XIX y principios del XX
Surge la transparencia informativa, dado que es necesario en este momento que el público perciba los objetivos y cultura de la organización. Las empresas e instituciones americanas abren las puertas brindando información sobre ellas que interesa a la sociedad. Descubren la importancia de reflejar una imagen honesta, sincera, accesible y franca. Surge la conciencia de la identidad corporativa.
En estos momentos los mercados están pasando de ser mercados puros de oferta a mercados de demanda, en éstos es fundamental impulsar las ventas y para ello es imprescindible una buena imagen.
Refiriendo los modelos clásicos de la comunicación social, Martín refiere que desde Luis XV las relaciones públicas o algunos indicios de éstas, fueron de alguna forma utilizadas para informar al pueblo, persuadirlo e integrarlo, así como para lograr la fidelidad de los miembros de los ejércitos.
No se pueden llamar puramente relaciones públicas dado que es imprescindible que haya un ambiente de democracia para que puedan existir. No puede haber Relaciones Públicas si no hay diálogo.
Martín trae como referencia a Estados Unidos en este tema de los principios de las relaciones públicas, dado que hubieron varios pioneros en este tema como Samuel Adams, quien junto con Franklin, Jefferson, Dickson y Paine, al rededor de 1900, las utilizan para movilizar al pueblo de forma estructurada.
También menciona a Almos Kendall, quien redactaba los discursos del presidente, y estableció nuevos métodos de conferencia de prensa que rompieron con los esquemas existentes. Kendall se ocupó de entender lo que el pueblo quería y se los brindaba a través de instrumentos de comunicación, consiguiendo así el entusiasmo de la sociedad a favor del presidente.
Se menciona 1900 a 1980 como el siglo de las relaciones públicas.
De acuerdo con el texto en 1900 el público tiene mala imagen de las empresas. La prensa tiene un enorme poder y la publicidad estaba generando cierta desconfianza por ser mensajes unidireccionales.
Tomando en cuenta lo anterior, las empresas ferroviarias, que son de las más golpeadas en ese tiempo, toman como modelo los procedimientos de los partidos políticos y organizan una oficina de prensa para tener comunicación bidireccional con el público, contratando periodistas para ello. Esto no es propiamente RP porque no hay principios y código ético aún, pero son algunos de los primeros intentos que se hacen.
La teoría y técnica surge con Ivy Lee a principios de siglo XX. Lee establece canales de comunicación para informar al interior de la empresa y a la comunidad. Crea una oficina de prensa en la que la alta dirección participa mostrando principios de transparencia informativa, agilidad en emitir una respuesta y veracidad.
Otro tema importante es que Lee crea un concepto de comunicación proactiva y además crea el concepto del lado humano de los negocios, haciendo conexión con la empresa y los temas filantrópicos.
Más adelante, George Creell crea una consultoría de RP de la que formarían parte los más importantes periodistas, investigadores y expertos en comunicación y opinión pública de su tiempo y se convierten en los primeros consejeros de RP del gobierno norteamericano.
Tenían el conocimiento y por lo tanto el poder de mover la opinión pública.
Sus mensajes tenían todo un trabajo desde la elaboración hasta la presentación de los mismos.
Tras la guerra en 1920 surge el tercer modelo de RP, el modelo Bidireccional asimétrico
El modelo Bidireccional asimétrico tiene el ánimo de persuadir. Es bidireccional porque toma en cuenta al público y es simétrico porque la organización no cambia, pretendiendo que sea el público quien lo haga.
En los años 30 las RP pasan a ser una práctica de carácter social, destinada a sondear la opinión pública e influir el comportamiento de los públicos.
Durante la segunda guerra mundial, surgen nuevas formas de comunicación y se da máxima prioridad a las RP, en la industria para acelerar la producción y combatir el absentismo, y en el campo de batalla para sostener la moral y el entusiasmo de los combatientes.
En los 50, con el desarrollo de la televisión se produce una revolución en el mundo de las RP. Las empresas empiezan a preparar directivos que sepan relacionarse con sus públicos.
En los 60 nace la función de comunicación interna, por las demandas de asalariados que dejó la crisis del 68.
Surge la escuela latinoamericana que, a diferencia de sus antecesoras que tenían una visión de empresa/público, defiende el interés de la comunidad.
En esta década la comunicación se empieza a utilizar para influir las actitudes.
En los 70s se desarrolla un nuevo elemento, las relaciones personales con los líderes de opinión.
Es en los 80s cuando las RP evolucionan realmente al espacio social. Por medio de Grunning surge el modelo Bidireccional Simétrico, en el que las actividades de PR están basadas en la investigación para mejorar el entendimiento con sus públicos.
También surgen, siendo pionero España, los departamentos de relaciones públicas, con el fin de fomentar la imagen corporativa, satisfaciendo las necesidades de comunicación interna y externa.
Algunos de los puntos que me parecen fundamentales sobre la concepción, definición y evolución de las relaciones públicas es el hecho de que implican: transparencia y comunicación en dos sentidos, aunque esto es realmente un pleonasmo, pero quiero hacer énfasis en la bidireccionalidad, en el hecho de tomar en cuenta a los públicos de interés y conocer sus necesidades información. De hecho dentro de las funciones de un director de comunicación, la autora menciona que debe ser “Observatorio” lo cual me parece que es fundamental y que realmente muy pocos lo aplicamos. Nos preocupamos más por conocer al interior de la compañía que a nuestro público y eso es un error.
Otro de los puntos importantes señalados en el texto es la importancia de que la persona a cargo de comunicación forme parte y esté en contacto con el grupo ejecutivo que toma las decisiones en la empresa. Me parece un punto fundamental para poder hacer estrategias de comunicación (ya sea interna o externa) el estar en contacto y alineado con la misión, visión, objetivos, planes de negocio y estar al tanto y participando en las decisiones de la organización y esto no se puede lograr si no se forma parte de el comité ejecutivo de la compañía.
Además el Director del área de comunicación debe funcionar como un consultor de imagen y debe mantener preparados y estar alienado con los ejecutivos sobre lo que deben y no decir y cómo.
sayo La Historia de las relaciones públicas, realizado por Mercedes Martín García, del Colegio Universitario Domingo de Soto, Segovia; rescaté algunos temas que me parecen los hitos más importantes, que han marcado el surgimienlas relaciones públicas a lo que son hoy en día.
En el siglo XVII con la libertad de comercio surge la marca individual, surgen también la propiedad industrial y las patentes. Por ello la marca se convierte en un elemento estratégico. Todo esto trae consigo un nuevo concepto: La imagen de marca.
A finales del siglo surgen los primeros anuncios corporativos.
Se forman las primeras empresas americanas, quienes son al mismo tiempo las primeras en reconocer el poder del mensaje persuasivo.
Los productos se convierten en un atractivo social y la venta de imagen supera la venta del producto. La marca es la que identifica al producto y el consumidor se identifica con esa marca.
A mitad del siglo XX la marca adquiere autonomía. En este momento, la marca vende productos en el mercado de compra/venta, pero también los alaba y elogia en el mercado de la comunicación.
En este mercado de la comunicación es ahora la marca el intermediario para llegar al público objetivo. Surge entonces la competencia entre empresas, más allá de la preexistente competencia de productos.
Las marcas se convierten en identidad y las relaciones giran ahora en torno a la empresa y no al producto.
Entrando de lleno en el terreno de las relaciones públicas, Mercedes nos menciona que al rededor de las crisis de 1883, 1884 y 1907, se favorece el desarrollo de las relaciones públicas, dado que fueron necesarias por las tensiones sociales existentes en esos momentos.
En 1906 surge una gran huelga de mineros, que manifestaban fuertes críticas hacia la su compañía empleadora. Para hacer frente a esto, la empresa decide contratar a uno de los pioneros en las relaciones públicas: Ivy Lee, quien se encargaría de responder las preguntas de los medios de comunicación. Fue tal su éxito que en 1914 Rockefeller, quien vivía una situación similar con dos de sus empresas en huelga, lo contrata.
Lee tenía como principio anteponer la transparencia comunicativa. Un tema que no era nada común en ese tiempo. Además creó la fundación Rockefeller, que brinda una imagen muy positiva. Siendo estos, pienso yo, los inicios del famoso CSR o responsabilidad social corporativa.
Como lo comentaba anteriormente, es en estos periodos de crisis en los que la comunicación pasa a ser parte del organigrama de la empresa. Los empresarios entienden lo fundamental de tener una imagen positiva e incorporan técnicas y nuevas formas de comunicación en situaciones de crisis.
Entre finales del siglo XIX y principios del XX
Surge la transparencia informativa, dado que es necesario en este momento que el público perciba los objetivos y cultura de la organización. Las empresas e instituciones americanas abren las puertas brindando información sobre ellas que interesa a la sociedad. Descubren la importancia de reflejar una imagen honesta, sincera, accesible y franca. Surge la conciencia de la identidad corporativa.
En estos momentos los mercados están pasando de ser mercados puros de oferta a mercados de demanda, en éstos es fundamental impulsar las ventas y para ello es imprescindible una buena imagen.
Refiriendo los modelos clásicos de la comunicación social, Martín refiere que desde Luis XV las relaciones públicas o algunos indicios de éstas, fueron de alguna forma utilizadas para informar al pueblo, persuadirlo e integrarlo, así como para lograr la fidelidad de los miembros de los ejércitos.
No se pueden llamar puramente relaciones públicas dado que es imprescindible que haya un ambiente de democracia para que puedan existir. No puede haber Relaciones Públicas si no hay diálogo.
Martín trae como referencia a Estados Unidos en este tema de los principios de las relaciones públicas, dado que hubieron varios pioneros en este tema como Samuel Adams, quien junto con Franklin, Jefferson, Dickson y Paine, al rededor de 1900, las utilizan para movilizar al pueblo de forma estructurada.
También menciona a Almos Kendall, quien redactaba los discursos del presidente, y estableció nuevos métodos de conferencia de prensa que rompieron con los esquemas existentes. Kendall se ocupó de entender lo que el pueblo quería y se los brindaba a través de instrumentos de comunicación, consiguiendo así el entusiasmo de la sociedad a favor del presidente.
Se menciona 1900 a 1980 como el siglo de las relaciones públicas.
De acuerdo con el texto en 1900 el público tiene mala imagen de las empresas. La prensa tiene un enorme poder y la publicidad estaba generando cierta desconfianza por ser mensajes unidireccionales.
Tomando en cuenta lo anterior, las empresas ferroviarias, que son de las más golpeadas en ese tiempo, toman como modelo los procedimientos de los partidos políticos y organizan una oficina de prensa para tener comunicación bidireccional con el público, contratando periodistas para ello. Esto no es propiamente RP porque no hay principios y código ético aún, pero son algunos de los primeros intentos que se hacen.
La teoría y técnica surge con Ivy Lee a principios de siglo XX. Lee establece canales de comunicación para informar al interior de la empresa y a la comunidad. Crea una oficina de prensa en la que la alta dirección participa mostrando principios de transparencia informativa, agilidad en emitir una respuesta y veracidad.
Otro tema importante es que Lee crea un concepto de comunicación proactiva y además crea el concepto del lado humano de los negocios, haciendo conexión con la empresa y los temas filantrópicos.
Más adelante, George Creell crea una consultoría de RP de la que formarían parte los más importantes periodistas, investigadores y expertos en comunicación y opinión pública de su tiempo y se convierten en los primeros consejeros de RP del gobierno norteamericano.
Tenían el conocimiento y por lo tanto el poder de mover la opinión pública.
Sus mensajes tenían todo un trabajo desde la elaboración hasta la presentación de los mismos.
Tras la guerra en 1920 surge el tercer modelo de RP, el modelo Bidireccional asimétrico
El modelo Bidireccional asimétrico tiene el ánimo de persuadir. Es bidireccional porque toma en cuenta al público y es simétrico porque la organización no cambia, pretendiendo que sea el público quien lo haga.
En los años 30 las RP pasan a ser una práctica de carácter social, destinada a sondear la opinión pública e influir el comportamiento de los públicos.
Durante la segunda guerra mundial, surgen nuevas formas de comunicación y se da máxima prioridad a las RP, en la industria para acelerar la producción y combatir el absentismo, y en el campo de batalla para sostener la moral y el entusiasmo de los combatientes.
En los 50, con el desarrollo de la televisión se produce una revolución en el mundo de las RP. Las empresas empiezan a preparar directivos que sepan relacionarse con sus públicos.
En los 60 nace la función de comunicación interna, por las demandas de asalariados que dejó la crisis del 68.
Surge la escuela latinoamericana que, a diferencia de sus antecesoras que tenían una visión de empresa/público, defiende el interés de la comunidad.
En esta década la comunicación se empieza a utilizar para influir las actitudes.
En los 70s se desarrolla un nuevo elemento, las relaciones personales con los líderes de opinión.
Es en los 80s cuando las RP evolucionan realmente al espacio social. Por medio de Grunning surge el modelo Bidireccional Simétrico, en el que las actividades de PR están basadas en la investigación para mejorar el entendimiento con sus públicos.
También surgen, siendo pionero España, los departamentos de relaciones públicas, con el fin de fomentar la imagen corporativa, satisfaciendo las necesidades de comunicación interna y externa.
Algunos de los puntos que me parecen fundamentales sobre la concepción, definición y evolución de las relaciones públicas es el hecho de que implican: transparencia y comunicación en dos sentidos, aunque esto es realmente un pleonasmo, pero quiero hacer énfasis en la bidireccionalidad, en el hecho de tomar en cuenta a los públicos de interés y conocer sus necesidades información. De hecho dentro de las funciones de un director de comunicación, la autora menciona que debe ser “Observatorio” lo cual me parece que es fundamental y que realmente muy pocos lo aplicamos. Nos preocupamos más por conocer al interior de la compañía que a nuestro público y eso es un error.
Otro de los puntos importantes señalados en el texto es la importancia de que la persona a cargo de comunicación forme parte y esté en contacto con el grupo ejecutivo que toma las decisiones en la empresa. Me parece un punto fundamental para poder hacer estrategias de comunicación (ya sea interna o externa) el estar en contacto y alineado con la misión, visión, objetivos, planes de negocio y estar al tanto y participando en las decisiones de la organización y esto no se puede lograr si no se forma parte de el comité ejecutivo de la compañía.
Además el Director del área de comunicación debe funcionar como un consultor de imagen y debe mantener preparados y estar alienado con los ejecutivos sobre lo que deben y no decir y cómo.